Mitos de Lubricación

Conoce las respuestas a los principales mitos relacionados con el uso de lubricantes en general.

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  • 1. Mi auto no consume lubricante

    FALSO. Todos los automóviles consumen lubricante, con mayor o menor rapidez.
    Como todo derivado del petróleo, el lubricante es combustible. Se va quemando gradualmente en la cámara de combustión.
    Este proceso es más rápido en los vehículos de mayor antigüedad. En general, el consumo de lubricante depende del año de fabricación y del tipo de vehículo. Cuándo las piezas están ya desgastadas, el combustible puede filtrarse hacia el cárter y mezclarse con el lubricante. Así, el combustible ocupa el lugar del lubricante que se ha quemado y el nivel no baja, haciéndole creer que su automóvil no gasta lubricante. La conducción a velocidades altas también aumenta el consumo del mismo.

  • 2. Este lubricante es malo. Se ensucia muy rápido. Está negro

    FALSO. No necesariamente un lubricante que se pone negro es malo. Un lubricante puede ensuciarse cuándo está trabajando adecuadamente para proteger las piezas del motor. Por eso hay lubricantes que aunque tengan poco kilometraje de uso se ven sucios. Por el contrario, si se ve muy limpio, puede haber dejado partículas en el cárter, lo que significaría que no está cumpliendo bien una de sus funciones más importantes. Un buen lubricante, que contenga aditivos detergente-dispersantes, atrapa estas partículas que se han mezclado con el lubricante en el cárter. Así, la suciedad sale con cada cambio de lubricante y el motor queda limpio. Recuerde la siguiente frase: Lubricante sucio = motor limpio

  • 3. Un lubricante con mayor viscosidad, con más cuerpo, lubrica mejor

    FALSO. Un lubricante muy viscoso (grueso), con mucho cuerpo, no es necesariamente mejor. El lubricante adecuado para cada vehículo es aquel que cumple con las normas de viscosidad y calidad recomendadas por el fabricante. Antes se requerían lubricantes viscosos porque las piezas de los motores no eran diseñadas con mucha precisión y no ajustaban bien entre ellas. Hoy, los avances tecnológicos hacen posible fabricar piezas con alta precisión; su ajuste casi perfecto favorece el uso de lubricantes menos viscosos. Además, los lubricantes multigrados tienen mejor fluidez a temperatura ambiente (lo cuál favorece su llegada a los puntos críticos a lubricar) y, sin embargo, a temperaturas de operación generalmente son más viscosos que los monógrados.